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lunes, 27 de mayo de 2013

Promotora líder de negocios hacia mercados emergentes

GLOBALIDER INAUGURA EN JUNIO EL PRIMER CENTRO INTEGRAL DE INTERNACIONALIZACIÓN DE EMPRESAS DE ESPAÑA

Globalider, promotora de negocios internacionales, invierte en Algeciras casi 2 millones de euros, en lo que será muy pronto el primer Centro Integral de Internacionalización de Empresas de España. La clave del éxito empresarial de Globalider: el acompañamiento permanente e integral a los clientes en sus procesos de internacionalización. El “secreto”, compartido con los clientes: Apertura durante 2013 de 25 delegaciones territoriales en toda la geografía nacional -bajo el sistema de franquicia-, al mismo tiempo que la consolidación de la presencia efectiva en 17 mercados internacionales, abarcando canales de distribución con más de 500 millones de potenciales consumidores. En Algeciras, justo al lado del Puerto de la Ciudad, el más importante de España en tráfico de contenedores y el mejor ubicado geoestratégicamente en la relación con los mercados emergentes; la compañía española ubica la central de servicios de apoyo a sus delegaciones territoriales, un almacén logístico de consolidación y despacho de mercadería, así como una fábrica de acondicionamiento de producto básico alimentario, que exportará 1 millón de kilos de alimentos hacia West África. Todo ello en una superficie de más de 3.000 metros cuadrados.

Centro de Internacionalización Globalider en Algeciras,
 que será inaugurado en el mes de junio.

Globalider cuenta con un departamento propio de I+D+i), así como una ingeniería de desarrollo aplicada a la internacionalización. En la actividad industrial recibió la financiación parcial del Ministerio de Industria, a través del Plan REINDUS 2012, y de la Agencia IDEA de la Junta de Andalucía.

Globalider nació en 2009, habiendo concentrado sus actividades durante 4 años en mercados exteriores, a través de filiales extranjeras o participación en otras empresas. Sus directivos acumulan una dilatada experiencia en comercio internacional, habiendo abierto delegaciones en mercados asiáticos emergentes, en África Subsahariana y América Latina. Globalider cuenta con delegaciones en diversos países de África del Oeste, en el Magreb, en Medio Oriente, en China, en Bangladesh, etc... Ha iniciado también el proceso de implantación en países de la Alianza del Pacífico, como Chile, Perú, Colombia y México.

Francisco Casáus, director general de Globalider; y Ndeye Daro Nieng,
delegada en Senegal, en las instalaciones centrales de la compañía.


Globalider Integral, un antídoto contra la crisis.
En octubre de 2012 arrancó su proceso de expansión en España, con un ritmo de apertura de delegaciones territoriales vertiginoso. Globalider ofrece a las empresas españolas, de todo tipo, la oportunidad de descubrir nuevos mercados para su implantación y crecimiento, lo que se está convirtiendo en un verdadero antídoto contra la crisis. A través, por ejemplo, del servicio “Globalider Integral”, que comercializa la red territorial, se orienta a la empresa hacia un mercado concreto, analizando su punto de partida y las posibilidades de crecimiento; durante varios meses, además, un amplio equipo profesional trabaja en la preparación integral de la empresa hacia un nuevo mercado emergente, incluyéndose fases como la prueba de producto o servicio, la presentación de la empresa en el mercado o la captación de clientes importadores. Este servicio, incluye además una misión comercial al país objetivo, gestionándose en sucesivas acciones la implantación y representación de la empresa en el exterior. Con el sistema de trabajo de Globalider, el cliente está acompañado y asesorado en su proceso de internacionalización en todo momento, tanto en España como en el mercado de destino, donde Globalider tiene presencia efectiva.


Actualmente la compañía pilota el proceso de internacionalización de empresas españolas de todo tipo: constructoras, fabricantes agroalimentarios, de fertilizantes, de maquinaria, productores de  paneles de aislamiento, consultores de ingeniería, arquitectos, diseñadores gráficos, etc, etc... Como afirma el director general de Globalider, Francisco Casáus: “Toda empresa es susceptible de internacionalización, y quien no tenga vocación internacional tiende hoy día a desaparecer. La clave del éxito en la implantación exterior está en el proceso de internacionalización que debe contemplar aspectos financieros, técnicos, comerciales, de marketing y comunicación, de adaptación de producto o servicio al mercado de destino”. Continúa Casáus: “En Globalider, después de varios años conociendo mercados, por todo el mundo, hemos aprendido más de los errores que se cometen, incluso que de los aciertos... En la internacionalización se encuentran muchas dificultades, se trata de prever los riesgos y tener un verdadero plan de contingencia para cada dificultad. Para ser internacional -absolutamente necesario en nuestros tiempos- hace falta tener convicción, talento y motivación; pero es imprescindible también dar, al menos los primeros pasos, acompañados por profesionales conocedores del mercado de destino”.

domingo, 31 de marzo de 2013

El valor de exportar


Economistas, organizaciones empresariales, académicos y políticos nacionales e internacionales, coinciden en insistir que la solución de la salida de la crisis Española pasa principalmente por aumentar las exportaciones en las empresas, desarrollando las estrategias que sean necesarias para que las industrias y unidades de distribución puedan ampliar sus mercados hacia otros con mayor demanda.

Esta recomendación que todas las voces proponen como una mejora en los tiempos actuales es una de las cuestiones económicas más antiguas. En sus textos ya planteaban los autores mercantilistas desde el siglo XVI: “ El intercambio comercial con otros países, exportando más que importando consiguiendo una balanza mercantil favorable lo que incrementa la cantidad de metales y disminuye el exceso de mercancías locales con lo que se obtiene el crecimiento de la riqueza nacional”.

Desde entonces cualquier corriente económica no duda en la necesidad de tener mercados suficientes para satisfacer la demanda aunque hasta ahora siempre se ha impulsado el mercado exterior cuando el local está en recesión sin  haber valorado en su total dimensión el potencial que supone entender que el mercado es el mundo.

No obstante y situados en el contexto actual, el aceptar que el país requiere con urgencia incrementar sus exportaciones, con el propósito de nivelar el desequilibrio en sus pagos con el exterior y obtener de una manera saludable ingresos suficientes para su proceso de desarrollo no debe confundirnos como objetivo para que un empresario individualmente exporte. Desde un enfoque empresarial el objetivo de la exportación lo constituye obtener beneficios adicionales, no estancarse como unidad de negocio, aumentar ventas, posibles fuentes de financiación exteriores, alargar el ciclo de vida del producto, diversificar riesgos, optimizar su estructura e instalaciones, mejorar su imagen frente a proveedores, bancos, clientes, en resumen explorar, aprovechar, rentabilizar las ventajas que suponen abrirse al mundo.

Hoy en día donde las fronteras entre países son altamente asequibles, vender productos de calidad y bajo costo en el momento y lugar adecuado es fundamental para permanecer en el mercado. El desarrollo del Comercio Exterior exige estudios del producto o servicio a ofrecer  y de los mercados de destinos ideales para lograr el éxito en su posicionamiento.

Estas ideas bien fundamentadas deben motivar a las empresas contemporáneas que quieran sobrevivir  a iniciarse en un proceso de internacionalización, evaluando su capacidad competitiva  hacia los mercados  exteriores de forma objetiva pero también con una análisis subjetivo que tenga en cuenta las características individuales de cada empresa entendidas estas como una unidad de producción única e independiente de las demás y en la que no sólo intervengan variables cuantitativas sino otras de mayor valor intrínseco como puede ser la política global de la empresa, sus motivación en este  proyecto,  la formación y composición de la propiedad y los órganos directivos, el entorno en el que se rodea y la situación económica financiera en la que ahora se encuentra ,las singularidades de los bienes y servicios que ofrece y el valor añadido que aportan ,entre otros factores.

Esta es la misión de GLOBALIDER, ayudar a las empresas en su proceso de internacionalización desde el inicio, de forma personal, poniendo a disposición de los clientes toda su experiencia, saber hacer y equipo de profesionales, mediante una evaluación individual de cada negocio, de su valores objetivos y subjetivos, que permitan diagnosticar sus potencialidades, y ayude a la decisión estratégica más adecuada tanto en mercado de destino como en características del producto.

En GLOBALIDER el conocimiento  está sustentado por la empírica habiéndonos especializado en mercados en desarrollo, principalmente países africanos, con otras culturas y procedimientos de trabajo, donde tenemos presencia permanente mediante delegaciones propias que nos permite estar actualizados en las tendencias y necesidades de los consumidores y donde el valor que tiene exportar, bien gestionado, supera las previsiones exponencialmente.

Laura Pinteño
Administradora

miércoles, 20 de febrero de 2013

Exportamos bien

Si España era el problema y Europa, la solución, los datos de 2012 confirman que también en términos económicos, la solución está en Europa. Y en otros mercados. En los últimos ejercicios el sector exterior es el único que regala alegrías a la economía. Si no fuera por el dinamismo de sus exportaciones, la recesión sería mucho más profunda.

La balanza por cuenta corriente —esto es, el saldo de las operaciones de bienes, servicios y transferencias entre España y el resto del mundo— viene arrojando un signo positivo que convierte al sector exterior en el principal activo de la economía. Es algo sustantivo, puesto que una de sus principales debilidades en la época de la burbuja estribaba en el extraordinario déficit del 10% del PIB en la balanza de pagos.

La balanza comercial sigue mejorando, pese a que la recesiva coyuntura de la eurozona aminore su capacidad de absorción de las exportaciones. Al tiempo, las importaciones siguen con fuerza a la baja —y ese es uno de los secretos del saldo— por el escaso pulso de la demanda. La balanza de servicios también resulta positiva, gracias a la industria turística. Y la cuenta financiera ha compensado en los últimos meses buena parte de la desastrosa fuga de capitales de la primera mitad del año pasado.

Si el sector exterior es el único que tira de la economía, lo lógico sería modular la política económica en función de los parámetros que facilitan su buena conducta, a favor de las apuestas implícitas sectoriales que están en la base de los resultados comerciales: el sector agroalimentario, el del automóvil... Esperemos que el presidente del Gobierno ofrezca hoy alguna pista en este sentido durante el debate sobre el estado de la nación.

Por vez primera en la historia, los últimos meses arrojan saldos comerciales positivos respecto a los socios europeos. La tasa de cobertura en el comercio de mercancías (valor de las exportaciones menos valor de las importaciones) arroja índices históricos. Aunque en algunos meses eso se deba más a la debilidad de las importaciones que a la fortaleza de las exportaciones; y aunque la acelerada caída de la actividad europea en los últimos meses de 2012 haya acabado lastrando la potencialidad exportadora: un indicio más para cuestionar el sesgo de excesiva austeridad de la política económica continental.

El empuje de las exportaciones fue parejo al crecimiento del mercado internacional, lo que ha permitido que España conserve su cuota comercial mundial, en un entorno de caída de los socios europeos, salvo Alemania, y de ascenso de los emergentes: otra buena noticia. Ahora bien, la buena conducta exterior es muy tributaria del desplome del mercado doméstico y de una mejora de la competitividad excesivamente deudora de la caída salarial. Eso plantea interrogantes de sostenibilidad para cuando, acabada la recesión, aumenten la demanda y los salarios. Por eso urge reabrir el debate sobre la necesidad de estímulos transversales a la exportación.
Fuente:

viernes, 18 de enero de 2013

El mapa del futuro o cómo será el mundo en 2030


En el Foro Económico Mundial, los líderes globales pronosticaron cómo sería el mundo en el 2030, lo que llamaron el Mapa del Futuro.
La economía de China será un 50 % más grande que la de Estados Unidos, el islamismo será la religión con mayor crecimiento, y el reparto del agua será fuente de conflictos. La filantropía se profesionalizará y surgirá un mayor respeto hacia las minorías.
Ya no es un misterio, por lejos. China tendrá la mayor economía del mundo en 2030, pero lo sorprendente es su envergadura: Un 50 % más grande que la de EE.UU., y el doble que la de India, que se situará en tercer lugar. Los países dominantes actuales serán sustituidos por cinco superpoderes asiáticos: China, India, Japón, Corea e Indonesia.
India tendrá mayor crecimiento (272 %), seguido de China (248 %) e Indonesia (199 %). Economías muy dinámicas crecerán también
exponencialmente: Pakistán, Bangladesh, Jordania, Vietnam y el Magreb.
Entre las naciones industrializadas, EE.UU. seguirá siendo la más grande, con Europa y Japón bastante más atrás. El intercambio comercial global crecerá dramáticamente: Las exportaciones de bienes y servicios se multiplicarán por cuatro, siendo el continente africano el más pujante en los destinos marítimos de mercancías y en la prestación de servicios. En África está todo por hacer y las economías emergentes son conscientes de que ha llegado el momento, de que hay que ponerse manos a la obra.
En GLOBALIDER nos hemos especializado en mercados emergentes en crecimiento demográfico. Durante 2013 tendremos presencia en 17 países clave para el comercio global. El mercado es el mundo, desde hoy. En
2030 no haremos más que confirmar lo que ya es una realidad.


FJ Casáus
Director General Ejecutivo
CEO West África
GLOBALIDER