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jueves, 30 de mayo de 2013

Exportar no es internacionalizar

10 CLAVES PARA CONVERTIR UNA EMPRESA EN INTERNACIONAL

La salida a la crisis española está en aumentar las exportaciones, al menos en ésto estamos todos los españoles de acuerdo: tenemos que incrementar las ventas en el exterior, producir más para exportar más. ¿Pero se puede “exportar” la innovación, el saber hacer profesional, la originalidad, el ingente talento español?. Exportar no es internacionalizar. Que un producto o servicio se venda fuera de España no garantiza su madurez en un canal de distribución extranjero si no ha habido un adecuado proceso de internacionalización, que contemple aspectos trascendentales como la implantación y presencia –al menos adecuada representación- de la empresa española en el mercado de destino, y la prestación de servicios postventa, de control de calidad y satisfacción que, en un entorno global, exige cualquier consumidor en cualquier lugar del mundo.

La exportación bien hecha da un resultado económico inmediato y alegra cada telediario, en el análisis de la balanza comercial española; la internacionalización racionaliza la exportación a medio/largo plazo,  permitiendo la vigilancia de los mercados, la anticipación, la adecuación intercultural de productos y servicios, lo que indudablemente beneficia a su ciclo de vida. Es en la internacionalización donde innovación, saber hacer, originalidad y talento se ponen al servicio de la exportación, y de las personas que gobiernan las empresas y que son innovadoras, saben, son originales, verdaderos impulsores del crecimiento. Porque el resultado de las empresas no es ni más ni menos que la consecuencia del talento de las personas que las gobiernan.
Los gerentes territoriales de GLOBALIDER, en toda España, INTERNACIONALIZAN empresas. Con el objetivo de exportar a nuevos destinos, pero especialmente, de implantar y dar presencia a las empresas españolas en mercados emergentes, donde los negocios se cierran con proximidad al cliente, mimando su satisfacción, conociendo anticipadamente sus necesidades; como se hacen las empresas a largo plazo, como sólo pueden sostenerse en un entorno globalizado. Con éllos, que cuentan con una plataforma de servicios, metodología operativa y la presencia de GLOBALIDER en los mercados -al servicio de los clientes- conseguimos cada día que el empresario español no dé pasos a “ciegas”.
Para convertir una empresa en internacional GLOBALIDER recomienda tener en cuenta 10 claves para el éxito:

      1.       Analizar el punto de partida (sector de actividad, producto y/o servicio a exportar) y tener claro adónde y por qué se quiere y puede llegar. En internacionalización no siempre querer es poder.

      2.      Conocer la idiosincracia del país de destino, sus costumbres, sus demandas, sus necesidades. En internacionalización la primera barrera es no conocer el “lenguaje” del consumidor, aunque hable nuestro mismo idioma.

      3.      Adaptar el producto o servicio al nuevo destino, no imponer fórmulas, aunque hayan funcionado en España. También en internacionalización el cliente siempre tiene la razón.


     4.     Elaborar planes financieros, de costes, de previsión, de viabilidad. En internacionalización si las cuentas no salen en España, tampoco saldrán en el extranjero.

      5.       Probar los productos o servicios y analizar a la competencia en el país de destino. Encuestar, escuchar al importador, al distribuidor, al consumidor; comparar y analizar la competencia, indagar en los mercados, verificar lo que dicen. En internacionalización no se debe creer lo que no se comprueba.


      6.       Conocer todas las barreras de entrada, sean o no arancelarias; y diseñar un plan de prevención y control de contingencias. En internacionalización más vale aprender de los errores y poder superarlos, que lamentar una grave pérdida después de un gran acierto fortuito.


      7.       Elaborar un plan de comunicación y de marketing adecuado al mercado de destino. Hay que presentar los productos o servicios, hay que comunicar y hacerlo bien, con adaptación cultural. En internacionalización lo que no se da a conocer no perdura, pero lo que erróneamente se transmite se lamenta sin remedio.

      8.       Implantarse, estar presente en el mercado de destino o, al menos, tener una representación adecuada; los negocios en el extranjero se hacen con buenos productos o servicios,  pero siempre con cara, ojos y oído. En internacionalización saber hacer es tan importante como saber estar.

      9.       Integrarse hasta hablar el mismo idioma, el “lenguaje” del consumidor y su lengua materna. La empresa tiene que contar con interlocutores locales, no vale la comunicación estandarizada, sino personal. En internacionalización el idioma no es una barrera sino una oportunidad.

     10.   Entender una venta internacional como una venta local, hacer sólo lo que se sabe hacer bien, añadir el valor del conocimiento, del servicio postventa, del control de calidad, de la mejora continua a los productos o servicios. En internacionalización no es redundante afirmar que el mercado es el mundo.


FJ Casáus
Director General de GLOBALIDER

CEO West África

domingo, 31 de marzo de 2013

El valor de exportar


Economistas, organizaciones empresariales, académicos y políticos nacionales e internacionales, coinciden en insistir que la solución de la salida de la crisis Española pasa principalmente por aumentar las exportaciones en las empresas, desarrollando las estrategias que sean necesarias para que las industrias y unidades de distribución puedan ampliar sus mercados hacia otros con mayor demanda.

Esta recomendación que todas las voces proponen como una mejora en los tiempos actuales es una de las cuestiones económicas más antiguas. En sus textos ya planteaban los autores mercantilistas desde el siglo XVI: “ El intercambio comercial con otros países, exportando más que importando consiguiendo una balanza mercantil favorable lo que incrementa la cantidad de metales y disminuye el exceso de mercancías locales con lo que se obtiene el crecimiento de la riqueza nacional”.

Desde entonces cualquier corriente económica no duda en la necesidad de tener mercados suficientes para satisfacer la demanda aunque hasta ahora siempre se ha impulsado el mercado exterior cuando el local está en recesión sin  haber valorado en su total dimensión el potencial que supone entender que el mercado es el mundo.

No obstante y situados en el contexto actual, el aceptar que el país requiere con urgencia incrementar sus exportaciones, con el propósito de nivelar el desequilibrio en sus pagos con el exterior y obtener de una manera saludable ingresos suficientes para su proceso de desarrollo no debe confundirnos como objetivo para que un empresario individualmente exporte. Desde un enfoque empresarial el objetivo de la exportación lo constituye obtener beneficios adicionales, no estancarse como unidad de negocio, aumentar ventas, posibles fuentes de financiación exteriores, alargar el ciclo de vida del producto, diversificar riesgos, optimizar su estructura e instalaciones, mejorar su imagen frente a proveedores, bancos, clientes, en resumen explorar, aprovechar, rentabilizar las ventajas que suponen abrirse al mundo.

Hoy en día donde las fronteras entre países son altamente asequibles, vender productos de calidad y bajo costo en el momento y lugar adecuado es fundamental para permanecer en el mercado. El desarrollo del Comercio Exterior exige estudios del producto o servicio a ofrecer  y de los mercados de destinos ideales para lograr el éxito en su posicionamiento.

Estas ideas bien fundamentadas deben motivar a las empresas contemporáneas que quieran sobrevivir  a iniciarse en un proceso de internacionalización, evaluando su capacidad competitiva  hacia los mercados  exteriores de forma objetiva pero también con una análisis subjetivo que tenga en cuenta las características individuales de cada empresa entendidas estas como una unidad de producción única e independiente de las demás y en la que no sólo intervengan variables cuantitativas sino otras de mayor valor intrínseco como puede ser la política global de la empresa, sus motivación en este  proyecto,  la formación y composición de la propiedad y los órganos directivos, el entorno en el que se rodea y la situación económica financiera en la que ahora se encuentra ,las singularidades de los bienes y servicios que ofrece y el valor añadido que aportan ,entre otros factores.

Esta es la misión de GLOBALIDER, ayudar a las empresas en su proceso de internacionalización desde el inicio, de forma personal, poniendo a disposición de los clientes toda su experiencia, saber hacer y equipo de profesionales, mediante una evaluación individual de cada negocio, de su valores objetivos y subjetivos, que permitan diagnosticar sus potencialidades, y ayude a la decisión estratégica más adecuada tanto en mercado de destino como en características del producto.

En GLOBALIDER el conocimiento  está sustentado por la empírica habiéndonos especializado en mercados en desarrollo, principalmente países africanos, con otras culturas y procedimientos de trabajo, donde tenemos presencia permanente mediante delegaciones propias que nos permite estar actualizados en las tendencias y necesidades de los consumidores y donde el valor que tiene exportar, bien gestionado, supera las previsiones exponencialmente.

Laura Pinteño
Administradora

lunes, 3 de diciembre de 2012

La planta industrial de Globalíder estará en marcha a finales de 2012


Nuestra presencia en medios nacionales e internacionales, cada día va en aumento, uno de los diarios económicos de referencia de nuestro país hacía mención a nuestra fábrica de este modo: 
economiadehoy.com
"Dirigida al acondicionamiento de productos alimentarios para su exportación a West África.
Globalíder, compañía española especializada en comercio exterior y promotora de negocios internacionales, ha anunciado que a final de año entrará en funcionamiento su planta industrial de acondicionamiento de productos básicos alimentarios para su exportación al mercado africano.


Este proyecto, que ha requerido de varios años de estudio de mercado y presencia en la zona, ha logrado una financiación parcial del Ministerio de Industria, a través de los fondos destinados al Plan Reindus 2012 para el Campo de Gibraltar. Tras un riguroso estudio de viabilidad técnica y financiera, el plan de la consultora ha logrado la mejor puntuación en el baremo del ministerio.
La nueva planta, que entrará en funcionamiento en el último mes de 2012, estará destinada a adaptar la los sabores, texturas y packaging de los productos alimenticios españoles, a las demandas del consumidor del África Subsahariana. La inversión requerida para esta primera fase del proyecto será de casi un millón de euros y generará un puesto de trabajo por cada 100.000 kilos de alimentos procesados.
"Se trata de una enorme e ilusionante oportunidad convertida en realidad. En numerosas ocasiones el producto español no puede llegar a este mercado, formado por más de 200 millones de habitantes, por no contar con adaptaciones a los gustos, costumbres, formatos o necesidades locales; con un adecuado acondicionamiento", afirma Francisco Casáus director general ejecutivo de la compañía
En esta primera fase del proyecto, la compañía española pretende procesar un millón de kilos de producto alimentario, al lado del Puerto de Algeciras, a no más de 10 días de navegación de West África. "Nuestro departamento de I+D+i trabaja para mejorar continuamente packagings, durabilidad y resistencia de productos, así como su adecuación al gusto africano; contando nuestra empresa además con presencia exterior permanente, para que está asegurado un buen canal de distribución" concluye el CEO de la empresa. "Hemos fijado objetivos estratégicos concretos en mercados emergentes con claros crecimientos demográficos, donde la oportunidad de negocio se une la satisfacción personal por llegar a sitios donde incluso hasta ahora nadie había llegado" concluye.
Globalíder es la primera consultora española afincada en West África -desde hace más de tres años- y está especializada en la representación de productos y servicios, la gestión integral del import/export de mercancías, así como el desarrollo de canales de distribución en el exterior.
La compañía tiene su sede central en Algeciras, varias oficinas en España, así diversas delegaciones y colaboradores en múltiples capitales europeas y West África. Aprovecha la enorme potencia geoestratégica del puerto de Algeciras y su amplio bagaje en el continente africano para desarrollar líneas de negocio orientadas al comercio exterior y la promoción de negocio internacionales. El Puerto de Algeciras es uno de los más importantes del mundo y el más próximo al continente africano."


Fuente:



sábado, 17 de noviembre de 2012

La salvación de las empresas españolas está fuera de España


“Exportar, exportar, exportar” aclamaba el Rey de España en Rusia, hace unas cuantas semanas, como la mejor fórmula para salir de la crisis.
“Con el consumo interno paralizado, las empresas españolas están encontrando en las exportaciones su principal salvavidas para atenuar el zarpazo de la crisis. Las cifras de comercio exterior se han disparado en los años de crisis, pero, incluso ahora que el crecimiento empieza a atenuarse, las compañías que más exportan salvan mejor sus datos de facturación y destruyen menos empleo”. Así se expresan continuamente expertos economistas y analistas, basándose en datos objetivos.
“Son conocidos los casos de éxito de la internacionalización de casi todos los gigantes del Ibex, de las grandes empresas de infraestructuras dominando el ranking mundial, de las energéticas y los bancos desembarcando en Latinoamérica... Pero las historias de conquista de los mercados exteriores se cuentan por decenas de miles entre el empresariado español... y subiendo. Y es que la crisis ha empujado a más de 25.000 compañías españolas a internacionalizar su actividad en los últimos cinco años. España cuenta ahora con 123.000 empresas con actividad exportadora, frente a las apenas 97.400 que vendían fuera de nuestras fronteras en 2007, según el Observatorio de la Empresa Multinacional Española de ESADE”; se insiste desde la tribuna del diario Expansión.

2012 está siendo dramático para nuestro tejido empresarial. Las compañías españolas hundieron un 76% sus beneficios en el primer semestre y seis de cada diez han destruido empleo en lo que va de año. Los datos empeoran, y mucho, en relación a los ejercicios anteriores. Pero a algunas empresas les va algo mejor que a otras (o al menos no tan mal). Y esas compañías a las que la crisis les resulta relativamente menos severa es precisamente a las que mayor presencia tienen en el exterior. Según un reciente estudio del Banco de España, las empresas españolas que más exportan han presentado en los últimos años mejores comportamientos de sus ventas y del empleo.
Muchas empresas buscan fuera el mercado que hoy por hoy no encuentran dentro, pero una de las claves para saber en qué medida España ha aprovechado la crisis para renovar su estructura económica será la evolución de las exportaciones una vez se superen los malos tiempos. "El futuro del bienestar económico de España depende en parte de mantener el empuje de sus exportaciones cuando la economía vuelva a crecer en 2014", apunta William Chislett, analista del Real Instituto Elcano. "Lograrlo sería un indicador excelente de la salud de su economía".

En este sentido GLOBALIDER, basándose en la presencia internacional y en el fomento de la internacionalización “cara a cara”, “bis a bis”, con el desarrollo de adecuados canales de distribución de productos y servicios y el trabajo de campo, conociendo la realidad de diferentes mercados y culturas; pone a disposición de sus clientes hasta 15 métodos operativos especialmente concebidos para que la tarea de “Exportar, Exportar, Exportar” sea un camino hacia el éxito empresarial.

FJ Casáus
Director General Ejecutivo
CEO West África

lunes, 12 de noviembre de 2012

A exportar se aprende exportando


Se comenta en los círculos empresariales que España se ha convertido en un gran almacén. Con el mayor índice de empresas en liquidación de Europa y con una demanda interna de bienes y servicios en progresión decreciente la empresas tienen sus almacenes  repletos de existencias a la espera de ser vendidas seguramente por debajo del precio de coste con el único y necesario objetivo de generar flujos de caja.
Desde el punto de vista financiero es un error mantener un almacenaje alto porque devenga altos gastos de gestión, de oportunidad y de depreciación de las mercaderías, además del apalancamiento que supone tener recursos inmovilizados cuando están orientados a la circulación. Siempre ha sido trabajo de los economistas calcular el grado de almacenaje óptimo que, evitando el riesgo de roturas de stocks, permita optimizar al máximo los costes de las mercancía almacenadas.
Sin embargo, ahora el problema no es la mala gestión o  la desidia en los cálculos adecuados sino la falta de demanda. En los últimos años el mercado ha caído a tal velocidad que ha impedido prever el descenso en el consumo. Las pequeñas industrias y los mayoristas se encuentran con una amplia variedad y cantidad de productos pendientes de despachar  en algunos casos incluso habiendo cobrado por adelantado una parte de los mismos pero imposible de asumir por las empresas clientes.

¿ Cómo resolver esta situación? Consiguiendo  nuevos clientas. La solución está en exportar, salir al exterior buscando unos demandantes de nuestros productos a los que satisfacer.
Tomar la decisión de exportan para quien nunca ha tenido necesidad de ello, puede ser difícil. Influye desde el miedo a lo desconocido, a la falta de formación y adaptabilidad a la internacionalización del departamento comercial y financiero de la compañía, hasta la idea  preconcebida de que es mucha la inversión necesaria y el aumento de los gastos comerciales  y logísticos.
En un análisis más racional se demuestra inmediatamente que con una buena estrategia y buscando los colaboradores adecuados la inversión siempre es inferior a tener las mercancías pendientes de vender devengando costes de almacenamiento   y perdiendo valor  entre otras causas, por el paso del  tiempo. Por otro lado los beneficios de exportar superan la rentabilidad individual de las ventas de las mercaderías y abre las puertas a una dimensión de desarrollo con efectos multiplicadores.
Esta es una de las misiones de GLOBALIDER. Acompañar a las empresas en sus primeras exportaciones. Ofrecer el asesoramiento necesario basado en la experiencia y conocimiento de los mercados de destino. Ayudando a diversificar sus riesgos y a cerrar las operaciones comerciales con garantías de éxito. Con análisis previo de  los productos con buena cogida y estudio de coste de transporte y del mejor canal de distribución.
  Concretamente en los países de África del oeste, contamos con una demanda de más de 200 millones de consumidores pendiente de satisfacer  y sin embargo con oferta insuficiente por el desconocimiento que hay de los procedimientos óptimos y las dificultades añadidas por las diferencias culturales. Es la experiencia del equipo de  GLOBALIDER  y su expansión la que le permite ahora ofrecer su saber hacer a todas aquellas empresas que visualizan la oportunidad que supone aprender a exportar exportando.

Laura Pinteño
Administradora
GLOBALIDER